La adopción y puesta en marcha las políticas gubernamentales, no apuntan a resolver las disparidades y la brecha cada vez mayor entre los que lo tienen todo y a los que les falta todo, es decir los indicadores de las Necesidades Básicas Insatisfechas- NBI, sigue en un deterioro por cuenta de los incrementos de las zonas subnormales de las cabeceras municipales, donde el hacinamiento, la carencia de los mínimos servicios públicos, agua potable, servicios sanitarios y de alcantarillado, como la ausencia de los servicios médicos asistenciales, genera un panorama cada vez de mayor preocupación por estas familias que están abandonadas por el estado y la indolencia de una sociedad cada vez más preocupada de lo suyo y con poco interés de lo público.





